Todos los primeros
domingos de cada mes, a partir de las 8 y 30 horas, nos reunimos en una sala de
la iglesia, para agradecer al Señor las bendiciones recibidas durante el mes
transcurrido y ponernos en sus manos, para el mes que comienza.
La reunión empieza con
un pequeño devocional, a cargo de alguna persona presente y designada con
anterioridad; luego tenemos la ronda de oración, donde cada uno de nosotros
puede elevar al Señor sus peticiones.
Al final y para
remarcar el nombre, tomamos el desayuno, con cosas que cada uno llevó para
compartir.